Nuestro sistema de análisis no invasivo permite alcanzar una profundidad de hasta 16 centímetros en los elementos constructivos sin comprometer su integridad estructural ni afectar la calidad de la edificación. Esta tecnología avanzada posibilita la detección precisa de cualquier problema constructivo, incluidas patologías del agua, infiltraciones, corrientes de aire, daños estructurales, defectos en materiales y deficiencias en la ejecución o aplicación de sistemas de obra. A partir de los datos obtenidos, diseñamos estrategias de intervención específicas y garantizamos su correcta implementación mediante un exhaustivo control y coordinación de cada fase del proceso.